Atrás quedan ya los días de asueto en los que liberados de toda obligación laboral ó académica hemos hecho un alto en el camino para recobrar fuerzas. Han sido semanas en las que hemos disfrutado de una especie de libertad condicional o régimen abierto que nos ha posibilitado descansar, mentalmente o físicamente y dedicarnos a aquello que realmente nos gusta. Actividades que el resto del año ó bien no podemos hacerlas o nos empeñamos en ellas en menor medida de la deseada.

Como todo en esta vida es efímero, si bien en este caso, creo yo, no aplica el dicho de todo lo bueno si breve dos veces bueno. Ya se han acabado las vacaciones y ahora nos toca el retorno a nuestra vida cotidiana, a la monotonía, el encuentro con los amigos, con los compañeros, los mismos papeles de siempre…. Todo se parece pero nada será igual. Empieza un nuevo “curso”, en los que además de alguna cara nueva, por delante tendremos que afrontar nuevas situaciones, retos y desafíos, algunos no por conocidos nos exigirán menos esfuerzo, otros, los más, requerirán fe y confianza en nosotros mismos, poniendo a prueba, otra vez mas, nuestras emociones y capacidades

Entretanto preparémonos para la “vuelta al cole”, carguémonos un año más de buenos propósitos, encaremos la nueva etapa con ilusión y optimismo para salir airosos de los lances que se avecinan… ¡Ah! y mientras podamos disfrutemos del recuerdo de unos días pasados que ya no volverán……. ¡Hasta el próximo verano!