gordos_de_colores[1]Ya han pasado las fiestas, se acabó el festin ¡menos mal!, y a apretarse el cinturón tocan. Da lo mismo si lo que se trata es de ir perdiendo esos kilos de mas que uno ha cogido a base de ingestas alocadas de mazapanes, asados y embutidos regadas con buenos vinos y licores o por el contrario lo que se pretende es aliviarse de la fiebre consumista pasada y ponerse a hibernar, a resguardo de tiendas y rebajas sugerentes.

En el primer caso se busca recuperar la figura mediante una eficaz dieta de adelgazamiento que nos permita eliminar la grasa corporal y perder esos kilos de mas que hemos cogido durante las fiestas.
En el segundo de forma antagónica el objetivo es recuperar nuestro bolsillo, recobrando de nuevo las cuentas corrientes o restituyendo el crédito perdido, tras meses de asedio y saqueo, a base de débitos y descargas de tarjetas, hasta el próximo subidón de la Semana Santa.

En todo caso, objetivos tan dispares tienen varias cosas en común. Una el duro sacrificio que nos cuesta ponerlas en marcha. Tras meses de derroche, despilfarro y falta de control ,volver a la disciplina y superar la adicción se nos hace duro y cuesta arriba. Someterse a privaciones, renegar de la tentación de los escaparates, renunciar a un suculento manjar o privarse, aunque sea de mojar en la salsita un trozo de pan ó tomarse esa copa de vino ó caña con los amigos, es tarea sumamente difícil sólo a la altura de voluntades recias y bien forjadas.

Otra coincidencia es la mejora de la salud mental y corporal que la puesta en marcha de ambas terapias nos depara. Si someterse a una cura de adelgazamiento equilibrada, acompañada por un adecuado ejercicio físico nos traerá indudables beneficios para nuestra salud corporal, al depurar nuestro organismo y mejorar nuestra condición física y estado de ánimo, hacer un alto en el consumismo excesivo, o en otras palabras innecesario, nos devuelve a un estado, si somos capaces de superar la adicción pasando el “mono” o síndrome de abstinencia, de equilibrio espiritual y salud mental.

Creer que cuanto mas comamos o que el consumo indiscriminado y muchas veces irreflexivo de artículos nos hará mas felices, es una falso tabú de nuestras sociedades modernas y el mejor medio para caer en patologías individuales como la obesidad, ansiedad o depresión. Eso sin hablar del enorme daño medioambiental que una excesiva la presión consumista acarrea para nuestro Planeta.

Como todo en esta vida, en la virtud está la mesura. No renunciemos a los indudables placeres de la buena mesa, ni tampoco la excitante experiencia de la compra en los que tanto en un caso como en el otro ponemos a prueba y disfrutamos con todos nuestros sentidos: Vista, Gusto, tacto, olfalto……¡.Ah! y no desesperes, que el próximo año aún estas a tiempo de ponerlo en práctica. Yo por de pronto me voy de rebajas, es que no me puedo aguantar, a ver si pillo algo, uuuuyyyy que ganga..:wave:

Consejos para una buena alimentación:

http://www.fda.gov/opacom/lowlit/shlyhart.html