Ya no sabemos que otro sindrome inventar. A los síndromes catalogados como de la Clase Turista, de las Piernas Inquietas, de Ulises, de Peter Pan ó Wendy, de Stendhal, de Fausto, de Restaurante Chino, ahora tenemos que añadir otro síndrome del que todo el mundo habla en estas fechas, el llamado el síndrome postvacacional.
¿Cual es su cuadro clínico? Cansancio, insomnio, apatía, hastío, dolor de cabeza, falta de concentración, pereza, retraso en la toma de decisiones, depresión, tristeza, angustia e irritabilidad son algunos de sus síntomas mas frecuentes.
¿Verdad o cuento? Lo cierto es que no todo los expertos se ponen de acuerdo. Mientras unos dicen que lo sufre alrededor del 35%-40% de la población laboral entre 25 y 40 años otros opinan que no es para tanto y raro es quienes precisan algún tipo de atención médica por éste motivo.
Está claro que eso de reincorporarse, volver a la rutina, adaptar de nuevo nuestro biorritmo y “poner en marcha de nuevo la caldera” cuesta. Pero no debemos de sacar las cosas de quicio.
¿Quien no se siente cansado después de haber estado de la ceca a la meca, fuera de su casa durante un prolongado periodo.? Máxime cuando uno tiene que volver a madrugar
¿A quien no le cuesta conciliar el sueño después de haber trasnochado y disfrutado de unas maravillosas ó locas noches veraniegas?
¿Dolor de cabeza? Normal, derivado del esfuerzo de volver a concentrase y encontrarse ante una avalancha de trabajo y
¿Quién no muestra cierta apatía y pereza ante la vuelta a la rutina diaria ó angustiado ó reticente ante las urgencias y frenético ritmo al que uno debe de enfrentarse de nuevo?
Lo verdaderamente malo es cuando detrás del llamado síndrome postvacacional se encubren otras patologías que derivan en enfermedades y/ó situaciones frustrantes en el trabajo, motivadas bien por un trabajo rutinario, aburrido ó poco motivante, o por estar sometido a condiciones de estrés, ambiente de hostilidad laboral, poco tiempo libre, salario bajo y nulas expectativas de progreso laboral.
En todo caso sea mito ó realidad , os dejo, mientras me voy a tomar una aspirina, con unos consejos útiles para hacer mas llevadero la vuelta al trabajo. Y recordar que hay quien no ha vuelto o no tiene trabajo. Que eso, o no tiene remedio ó no hay quien se lo ponga,de momento…..
1) Llega con antelación al fin de las vacaciones a su población habitual para aclimatarse y preparar todo lo necesario para empezar su vida laboral.
2) Planifica las vacaciones para evitar una incorporación distinta al lunes. Si comienzas el miércoles o el jueves puede disfrutar de un período de adaptación.
3) Parte si puedes las vacaciones y evita periodos excesivamente prolongados de ausencia del puesto de trabajo.
4) Mantente periódicamente en contacto con tu trabajo a través del correo electrónico, blackberrys y demás artefactos modernos para evitar las sorpresas de una brusca incorporación.
5) Adaptan tus horarios, de levantarse, comidas y acostarse, unos días antes a la vuelta al trabajo.
6) Evitar los pensamientos negativos que no llevan a nada. ¿Cómo has podido disfrutar de unas buenas vacaciones? ¡Gracias al dinero que gana trabajando! Piensa que atrás ha dejado cosas bonitas pero también es el reencuentro con los amigos, tu casa, tus hobies cotidianos
7) Desmitificar las vacaciones, piensa que en todos los meses del año, si uno propone, hay muchas cosas que merecen la pena.
8) Saludar a los compañeros, ordena tu agenda y clasifica y despacha tu escritorio o correo electrónico Una idea: señala aquellos mensajes urgentes que requieran una respuesta inmediata, guarda los importantes para revisarlos más adelante y elimina el correo basura.
9) Si es posible, incrementa su ritmo de trabajo de forma progresiva, siendo consciente de que no puede hacer todo el primer día.
10) Ponte nuevo retos y propósitos motivadores que le ayuden a ilusionarte y mejorar en el nuevo curso.
